Las bombas de superficie son utilizadas para elevar agua desde una fuente externa, como un pozo o río, hacia un sistema cerrado. Su principal ventaja es que pueden instalarse fuera del agua, lo que facilita su mantenimiento. Son comúnmente empleadas en sistemas de riego, abastecimiento de agua y en tareas de drenaje. Las bombas de superficie garantizan un rendimiento fiable y eficiente en aplicaciones residenciales e industriales.