Si necesitas aumentar la fuerza del caudal en tu red, la solución más eficiente y segura es instalar una bomba de presión de agua integrada dentro de un sistema de presurización. A diferencia de comprar un motor suelto, estos equipos (también llamados grupos de presión) vienen ensamblados y automatizados para absorber las variaciones de demanda, garantizando que el agua llegue con la fuerza exacta a todos tus grifos, aspersores o líneas de producción.
En Aiguapres, llevamos la presurización al siguiente nivel. Nuestro catálogo abarca desde bombas domésticas silenciosas hasta complejos sistemas industriales, apostando por marcas líderes (Grundfos, Wilo, SAER) y el alto rendimiento de nuestra línea destacada AIG Pumps.
Nuestra gama está estructurada en cinco sistemas principales para resolver cualquier problema de falta de presión. Selecciona la subcategoría que mejor encaje con tu instalación:
La mejor bomba de presión de agua para viviendas unifamiliares y pequeños edificios. Son sistemas Plug & Play muy silenciosos y compactos. Garantizan que, al abrir la ducha, la presión no caiga abruptamente aunque alguien más abra un grifo en la cocina.
El salto definitivo en eficiencia energética. Estas bombas de presión incorporan tecnología Inverter (variador de frecuencia), lo que significa que el motor gira exactamente a la velocidad que necesitas en cada momento. Mantienen la presión absolutamente constante y reducen el consumo de luz de forma drástica.
La solución tradicional y robusta para automatizar el riego o el suministro general. Combinan una potente bomba de agua a presión con sistemas de control clásicos, ofreciendo una alta fiabilidad mecánica a un precio muy competitivo.
Diseñados para instalaciones que requieren mover caudales masivos a presiones extremas. Estos sistemas integran múltiples bombas de presión de agua funcionando en cascada, adaptándose automáticamente a los picos de demanda de fábricas, hoteles o grandes explotaciones agrícolas.
Sistemas críticos de presurización fabricados bajo las normativas más estrictas (UNE, CEPREVEN o EN 12845). Mantienen la red presurizada y aseguran el arranque inmediato de las bombas principales para alimentar rociadores y BIEs en caso de emergencia.
Para que el equipo rinda al máximo y no sufra averías prematuras, nuestros especialistas recomiendan tener en cuenta estos factores:
Caudal de demanda simultánea: Calcula cuántos puntos de agua (grifos, duchas, mangueras) van a funcionar a la vez en el momento de mayor exigencia. La bomba de presión debe poder cubrir ese pico sin problemas.
Presión de trabajo necesaria: Medida en bares o m.c.a. (metros de columna de agua). Excederse en la presión puede reventar las tuberías antiguas, mientras que quedarse corto no solucionará el problema inicial.
Control electrónico vs. Tradicional: Si el uso es constante y variable, invierte en un sistema a velocidad variable (Inverter). Si es para un uso intermitente (llenar un depósito o regar una hora al día), un equipo compacto estándar será más que suficiente.
¿Puedo usar una bomba de presión de agua sacando agua directamente de la red municipal?
Por normativa, no es legal conectar bombas que aspiren de forma directa de la red general, ya que puedes dejar sin presión a los vecinos o provocar averías. La bomba de presión siempre debe aspirar desde un depósito intermedio (aljibe o depósito de ruptura) previamente llenado por la red.
¿Qué mantenimiento requiere un sistema de presurización?
El mantenimiento básico implica revisar periódicamente que no haya fugas en los cierres mecánicos de las bombas, comprobar la presión de aire si el equipo lleva calderín (depósito expansor) y asegurar que el cuadro eléctrico esté libre de humedad.
¿Por qué mi bomba de presión de agua se enciende y apaga constantemente?
Este problema, conocido en el sector como «arranque en corto», suele ocurrir por dos motivos principales. El primero es que exista una pequeña fuga en la instalación (como un grifo goteando o una cisterna que pierde agua), lo que provoca que el controlador detecte una bajada de presión y arranque el motor para compensarla. El segundo motivo, muy habitual en equipos con calderín, es que el depósito acumulador haya perdido su carga de aire o tenga la membrana interior perforada, perdiendo su capacidad para mantener el circuito presurizado.